TENGO UNA GATA QUE SE LLAMA...
Al fin, después de unos días de restraso, La Argentina Aflamencada y quien te escribe, El Andaluz Errante, hemos llegado a una decisión con respecto al nombre de la nueva mascota que dará sal a nuestras vidas y a también a la tuya, visitante de Doblando el Mapa. Podría decirte que no ha sido nada fácil, que nos ha costado tanto que en lugar de a finales de la semana pasada, como prometí, no nos ha sido posible llegar a un acuerdo hasta ahora, tras laaargas horas de deliberación sin descanso. Seguro que cuela y todo. ¿No?.
En realidad, ha sido un fin de semana tan poblado de actividad lúdica que quien te escribe no ha podido parar a escribir, esa es la realidad. Ya se sabe, hay que disfrutar mientras se está vivo, eso seguro que lo comprendes... La cuestión es que no ha sido facil, después de todo llegar a una decisión. Había un montón de propuestas y la mayoría muy buenas. Gracias por la tuya.
Pues sí, esta gata en proyecto que viene creciendo a pasos de zancudo ya tiene nombre. Ya podemos contar sus aventuras y desventuras en el Google Earth , pues tenemos cómo referirnos a ella. Y no pienses que es una gata cualquiera. Más bien es una gata lechera.
Es traviesa a la vez que cariñosa, (sobre todo con La Argentina Aflamencada, amor de madre). Le gustan la juerga y el sofá de casa (en eso sale al Andaluz Errante). Sus juegos favoritos son: atrapa la pelusa, descuelga el trapo de la pata de la mesa, a ver cómo funciona la lavadora, encuentra al gato que hay tras el espejo, y despierta al Andaluz Errante siempre que puedas.
La verdad, es un placer tenerla entre nosotros, a pesar de que a veces no nos deje comer tranquilos y nunca sea mal momento para jugar: cuando cocinamos, cuando estoy en el baño, a la hora de la siesta o a la de escribir para tu blog favorito.
Bien, pues esto fue todo por hoy. Sigue pendiente de Doblando el Mapa, ya que este fin de semana ha sido tan fructífero en cuanto a actividad que ha dado material para unos cuanto artículos (o posts o como se llamen). Que pases un buen día.
Saludos errantes.
¡Ah, por cierto!, se llama Lola.