TONTO EL ÚLTIMO
¡No te equivoques, visitante de Doblando el Mapa! La foto que ilustra el artículo de hoy no es un gráfico acerca de la distribución de los recursos en el Google Earth. Es muy comprensible que hayas llegado a esa conclusión, dado que:
- Queda muy poco pastel.
- Hay muchas manos para repartir lo poco que queda de pastel.
- La mayor parte del pastel se encuentra en el norte.
- La parte del pastel que había en el sur está casi agotada.
- Las manos del sur tienen muchas menos probabilidades de pillar algo de pastel que las que se encuentran en el norte.
- En cuanto la mano más avispada del norte pille lo que queda, al carajo el pastel.
Lo que hoy quiero contarte es mucho más banal. Se trata ni más ni menos que de una deuda acumulada contigo, fiel visitante de Doblando el Mapa. Es la crónica de cierta fiesta que impidió al Andaluz Errante acudir al estreno de la película X Men III (¿recuerdas?). Por cierto, el tiempo y el destino me llevaron en una ocasión posterior de cabeza al cine para tratar de disfrutar el film en cuestión. Prefiero no hablar sobre aquello, pues mis palabras de peso podrían acabar con Hollywood, y no es plan de dejar a los chavales sin trabajo.
Lo que nos importa es que aquel viernes en concreto estaba dispuesto a ir al cine, pero tras salir del trabajo, ansiado momento, un personaje al que ya conoces de sobra, El Hombre de Rota, esgrimió sus dotes de convicción contra mí. Acto vil que me condujo al fondo del bar que teníamos al lado de la empresa. Sí, El Hombre de Rota aún trabajaba conmigo, codo con codo, tratando de encasquetar tarjetas de crédito a mortales a los que ni siquiera conocíamos a través del globalizador hilo telefónico.
Fue una ocasión extraordinaria que reunió de nuevo a muchos de los personajes habituales de Doblando el Mapa. De bar en bar nos encontramos con La Argentina Aflamencada, La Experta en Mexicanismo y El Espermatozoide Brioso, entre otros.
No sé por qué regla de tres siempre que se da determinada combianción de seres humanos, los planetas se alinean para que el grupo en cuestión acabe realizando la misma acción. Acabamos cenando en un restaurante mexicano que queda cerca de mi casa. Es curioso, porque a raíz de pasados acontecimientos, cada vez que caminaba cerca de aquel lugar, sitio de paso obligado para llegar a mi trabajo todos los días , se me eriza el lomo como a los gatos. ¿Tendrá también la culpa el pimiento picante aquel que desestabilizó la química de mi organismo en la última fiesta mexicana?
El caso es que, rodeado de quesadillas y nachos, tuve especial precaución en no probar nada que tuviese color verde. Parece que resultó, pues pude disfrutar en todo momento de agradables conversaciones con los concurrentes y mi estado de salud pudo calificarse de férreo.
Varias Coronitas después, fuimos en dos grupos hasta un lugar singular. Tuvimos la oportunidad de conocer el hogar de La Experta en Mexicanismo y El Espermatozoide Brioso, personajes clave en el entorno actual de El Andaluz Errante.
Allí hicimos saqueo masivo de cervezas y pipas de girasol hasta altas horas de la madrugada. El Espermatozoide Brioso nos enseñaba con orgullo fotos de otros tiempos en los que lucía una espectacular melena rizada a lo Camarón de la Isla, mientras La Experta en Mexicanismo ejercía de anfitriona mostrándonos la casa y amenizando el momento con su conversación.
He de hacer aquí un breve inciso para agradecer a La Experta en Mexicanismo, compañera de fatigas laborales, su fidelidad al blog que ahora lees. Me consta que no sólo visita este sitio asiduamente, sino que además lo recomienda allí donde va. Desde luego, es un placer contar con gente así en el Google Earth.
Contiunando con la improvisada reunión, sin duda todos fuimos testigos de un acontecimiento singular: La Argentina Aflamencada, constante en su empeño por enriquecerse con las costumbres culturales andaluzas, aprendió a comer pipas de girasol.
Efectivamente, en Argentina no existe dicha costumbre, hehco que durante mi estancia de dos meses en Buenos Aires no me llamó especialmente la atención. El Andaluz Errante nunca imaginó que algo que tenía tan asumido desde su más tierna infancia llegara a ser objeto de una lección por pasos. Por supuesto, todos los concurrentes mostraban interés y añadían variantes propias al método básico. Cualquier actividad humana puede llegar a convertirse en un arte; me quedó claro que pelar pipas ya lo es.
Pero sin duda, el momento álgido de la fiesta fue cuando, después de exprimir los botellines de quinto y acabar con la bolsa gigante de frutos secos, el hambre comenzaba a hacer estragos entre los presentes. La Experta en Mexicanismo, atenta como ninguna, se prestó a poner en común algo más de media tarta que le había sobrado del cumpleaños de su hijo. Creo que la tarta era preciosa, aunque no puda verla bien, la verdad.
¿Cuánto tiempo puede tardar una persona en ir hasta la cocina de vuelta a por tenedores y platos, teniendo en cuenta que sus capacidades motrices se encuentran al cien por cien y conoce de sobra los lugares donde encontrar los objetos que busca? ¿Veinte segundos, quizá? La vida del pastel no fue tan larga. En ese lapso, las ávidas manos de La Argentina Aflamencada, El Hombre de Rota, el propio Andaluz Errante, y otros personajes como La Canariona se lanzaron contra él como si fuera lo último que iban a comer en un mes.
De hecho, La Experta en Mexicanismo y El Espermatozoide Brioso llegaron justo a tiempo para poder añadir sus manos a la lluvia de dedos que se muestra en la foto y al menos probar algo de la excelente obra de repostería.
Con el estómago lleno, algunos por los pelos, abandonamos el lugar, dejando en paz a los anfitriones, sus hijos y sus gatos, contentos y con ánimo como para continuar la fiesta en algún otro lugar.
En fin, sirva este artículo como llamada de atención a quienes habiten el Google Earth, pues parece ser que hay que estar alertas en todo momento si se quiere salir adelante. A pesar de que las condiciones hayan mejorado notablemente para muchos de nosotros desde la edad de piedra, está claro que aquí sigue sobreviviendo el más fuerte, o al menos el más rápido.
Saludos errantes.
La Pulguita sigue sin nombre
Una breve nota para señalar que aún La Argentina Aflamencada y El Andaluz Errante buscan nombre para su mascota. Si quieres añadir tu propuesta, pincha aquí. Gracias.